En esta ocasión es Castilla y León, la región más extensa en territorio del país, la que estará gobernada por una coalición del Partido Popular (PP) y Vox, tal y como ya ocurrió en Aragón y en Extremadura, que también celebraron elecciones a lo largo del año.
En las cuatro citas electorales que carácter autonómico en lo que va de año en España se ha registrado el mismo escenario: triunfo arrollador del PP, pero insuficiente para gobernar en solitario, un crecimiento constante de Vox y el hundimiento del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y del resto de fuerzas políticas de izquierda. Así ocurrió en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, que todavía están negociando los pactos para la sesión de investidura.
Esta fragmentación de votos ha propiciado una alianza similar entre el PP y Vox en las tres comunidades autónomas que ya cerraron sus acuerdos, en los que se incorporaron algunos de los aspectos más polémicas del ideario de la extrema derecha de Vox, entre ellos el que han convertido en su bandera electoral, el de la defensa de “la prioridad nacional” en el reparto de las ayudas sociales, las políticas sociales y los programas de ayudas públicas.
En Castilla y León el acuerdo se cerró además con un generoso reparto de carteras para la extrema derecha, que tendrá en sus manos una vicepresidencia y tres consejerías, entre ellas la de Agricultura, Ganadería, Medio Rural, Ganadería y Política Ambiental en un territorio muy marcado por esos asuntos y por los incendios, que fueron especialmente graves en el verano pasado. En el acuerdo se asume el “principio de la prioridad nacional”, además de otras reivindicaciones polémicas de la extrema derecha, como la prohibición del uso del burka en lugares públicos, la repatriación a sus países de menores migrantes no acompañados o la eliminación de las subvenciones a las organizaciones no gubernamentales que apoyen a los ciudadanos extranjeros.
El presidente de Castilla y León será de nuevo el líder del PP Alfonso Fernández Mañueco, que con este ya es su segunda reelección.
(La Jornada)