El Banco Central de Cuba afirmó en su comunicado que la decisión forma parte de la política de presión económica de Washington contra la isla y advirtió que la medida impedirá la recepción de ingresos por la comercialización de bienes y servicios mediante esas plataformas de pago.
“A partir de la decisión, Cuba se ve imposibilitada de recibir ingresos como resultado de la comercialización de bienes y servicios por intermedio de tarjetas internacionales de probado alcance tales como Visa y Mastercard”, señala el texto.
“El banco extranjero dio a conocer que a partir del 6 de junio, fecha en que entra en vigor la medida del imperio (en referencia a Estados Unidos), se hace ilícito e imposible continuar con la ejecución de los acuerdos con la entidad cubana”.
Las autoridades cubanas aseguraron que continuarán operando otros mecanismos para transacciones, incluidos pagos en efectivo, tarjetas nacionales Clásica y Tropical, así como las internacionales Mir y UnionPay.
(La Jornada)